Valente Arellano, “lo que no pudo ser”.

Lunes, 06 de Agosto de 2012 01:24 administrador
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TORREÓN, COAH.- Familiares y amigos del torero Valente Arellano Salum recordaron el 20 aniversario de su sensible fallecimiento, colocaron una ofrenda floral y montaron guardia de honor en el monumento erigido en su memoria en el exterior de la Plaza de Toros Torreón. Presentes en el acto estuvieron su padre Valente Arellano Flores, su mamá Sonia Salum Chávez, su hermana Salma Arellano Salum, su abuelita paterna Consuelo Flores de Arellano, su tía María Elena Arellano Flores. Del mundo taurino hicieron acto de presencia el cronista Manuel Rodríguez Orduña, el apoderado de toreros Marcelo Acosta, Juan Zorrilla, integrantes del grupo Toros, Arte y Cultura, entre otros. Después de colocar la ofrenda floral y montar guardia de honor, Manuel Rodriguez Orduña habló a nombre de la afición taurina y destaca que desde hace 15 años no se ha interrumpido el homenaje al malogrado torero lagunero. Por la noche se ofició una misa en su memoria en la Iglesia de la Sagrada Familia de la colonia Las Rosas de Gómez Palacio. Valente Arellano Flores, padre del homenajeado, reconoce que cada día que pasa el dolor de haber perdido a su hijo es más fuerte, “Se acostumbra uno a vivir con ese dolor, esto me ha dado fuerza para vivir y seguir recordando a Valente”. Comenta que con frecuencia, cuando se presenta en alguna empresa o dependencia oficial, al dar su nombre, de inmediato le preguntan si es el padre de Valente. “Todos los días hay algo que me recuerda a él, no sólo en la cuestión taurina, sino en lo humano; el dolor de perder a un hijo es muy grande, en mi caso se agrava por lo que hizo y lo que pudo llegar a ser”, concluye Valente Arellano Flores. Con un valor extraordinario y una forma muy peculiar de hacer el toreo, afición desbordante. Un torero completo a quien desafortunadamente la muerte le dio tremendo guadañazo a él y a la fiesta de toros. Llegó a la alternativa con 145 novilladas en tres años en que militó en esas filas, cortando 9 orejas y un rabo en las cinco tardes que hizo el paseíllo. Los máximos trofeos fueron a un novillo de Felipe González. Tomó la alternativa el 3 de junio de 1984 en Monterrey, de manos de Eloy Cavazos y como testigo Miguel Espinosa "Armillita" con toros de Begoña. Y alcanzó a torear nueve corridas con éxito inusitado. Valente tenía 19 años cuando sucedió el trágico desenlace al montarse en una motocicleta y se fue a estrellar en la parte trasera de un camión. Llegó al hospital Español de Torreón deshecho y ahí falleció, donde había nacido. DESCANSE EN PAZ.

Aquí un recuerdo de Valente Arellano.

Última actualización el Miércoles, 08 de Agosto de 2012 23:25