ACUEDUCTO DE FRANCISCO DE TEMBLEQUE EN HIDALGO

IMPRESIONANTE OBRA ARQUITECTÓNICA DEL SGLO XVI

En esta ocasión les invitamos a conocer la vida y obra del padre francisco de tembleque, constructor en el año de 1557 o 1560 aproximadamente, del acueducto que lleva su nombre, su construcción recorre las poblaciones de Zempoala en el Estado de Hidalgo, y Axapusco, Nopaltepec y Otumba en el estado de México. Para la producción del presente trabajo, nos apoyamos en la recopilación histórica plasmada en la obra literaria de don Octaviano Valdez. El reportaje inicia en Otumba Estado de México, continua en los manantiales de Zempoala Hidalgo, prosigue en la arcada de la Hacienda de Tecajete, en el aljibe del convento de "Todos los Santos" de Zempolala Hidalgo, donde también vivió el padre Tembleque, continúa en la arcada de Tepeyahualco y termina en el aljibe de Otumba, en donde nacio la idea y la portentosa obra del padre Tembleque. Se trata de la construcción que empieza en el estado de Hidalgo y termina en la población de Otumba en el estado de México, recorriendo por gravedad una distancia aproximada de 44 kilómetros, lo cual representa sin duda una gran hazaña y un portento de la ingeniería de construcción e hidráulica del siglo XVI. Es una herencia muy valiosa de la Colonia que destaca en lo humanitario. El Escritor Octaviano Valdés, realizó sus primeros estudios en Toluca, posteriormente se trasladó a la Ciudad de México para continuarlos en el Seminario Marista y en el Seminario Conciliar de México. En 1922 viajó a Roma para ingresar a la Pontificia Universidad Gregoriana. Obtuvo el doctorado en filosofía y teología en 1929. En 1927, se ordenó sacerdote. Regresó a México en 1930, desde entonces, y hasta 1952, impartió clases de filosofía, teología, griego y arte en su alma máter. En 1951, fue nombrado canónigo de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, desempeñó varios cargos para la arquidiócesis de México, fue vicecanciller secretario de la Mitra, protonotario apostólico y vicario general. Paralelamente colaboró para la revista Ábside y para la Gaceta del Arzobispado de México. El 24 de febrero de 1956, fue elegido miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, tomó posesión de la silla XXXVI el 22 de agosto de 1956, fue el 7° censor de la institución. Murió en la Ciudad de México, el 29 de mayo de 1991. Atte. Gerardo Hernández Amador.