EL INDULTO EN LAS CORRIDAS DE TOROS PROGRAMA: CHARLAS TAURINAS

EL INDULTO DE UN TORO DE LIDIA

En la fiesta brava el indulto significa que al final de la lidia de un toro, no se cumple el tercer tercio en su totalidad, y en vez de darle muerte al ejemplar, pasa a los corrales de la plaza a recuperarse, para ser incorporado a su campo de origen como semental. El indulto representa el reconocimiento a un toro en el cual se identifican caracteres fenotípicos, genotípicos y un comportamiento propio de su raza, en grado superlativo, y algo muy importante es que esta identificación y honra es hecha por aficionados, matadores, ganaderos y autoridades de la plaza, que son entendidos en la materia, y coinciden en la observación y juzgamiento. Es producto de la cría, manejo y selección que lleva a cabo una ganadería, poniendo en evidencia la eficiencia de sus métodos y experiencias aplicadas, por lo excepcional del hallazgo. Es considerado, por gente ligada a la fiesta, que ha debido identificarse las cualidades de este animal en su finca de procedencia y dedicarlo a reproducción y no exponerlo en una corrida. Mas en esta es exigido de tal manera que permite conocer de sus bondades y caracteres, situación que no enfrenta en su dehesa por el manejo al  cual es sometido normalmente. Considerado un triunfo para la fiesta, realmente reafirma la vocación de ganadero y la validez y efectividad de sus métodos. Premia una labor de criador, de inversionista, de aficionado y alienta a seguir con la disciplina al conseguir la meta propuesta y ser reconocida en parte del universo taurino. El matador con su capacidad de dominio de las suertes, plástica, poderío y valor evidencia las características del toro. En la lidia están en juego muchos factores, inherentes al toro y al torero, funcionan estos componentes como un sistema, donde las diferentes variables se inter-relacionan para obtener un producto final, con fracaso o éxito. El temperamento de la res y el manejo a que es sometida influye para que la bravura que posee se manifieste en la totalidad de la lidia o en alguno(s) de sus tercios. Tiene que darse una conjunción toro-torero. Es así que el matador tiene parte del protagonismo para el logro de un indulto.